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Monthly Archives: septiembre 2011

Veinte y cuatro países de todas las regiones del mundo han y siguen reclutando a menores de dieciocho años, el empobrecimiento, la desigualdad, la discriminación y los abusos contra los derechos humanos, contribuyen a que exista el riesgo de que niños y niñas pertenezcan a grupos armados. Mientras no se acepte que la infancia se extiende hasta los 18 años y que el espíritu del Protocolo espera de los Estados algo más que el simple hecho de modificar la edad de cumplimiento del servicio militar, los menores continuarán en peligro de convertirse en soldados, especialmente en tiempos de crisis. Un niño o una niña soldado no es un adversario, es una victima, esclavos que llevan y cargan heridas en su cuerpo y en su mente, sin sonrisas para curar……….sin juguetes para soñar

“Yo la vi e inmediatamente me fui a Lima, pero nunca me dejaron hablar con ella. Cuando ocurrió el rescate y se informó que todos los emerretistas habían muerto, fui a reclamar su cadáver, pero nunca me lo entregaron. Mostré fotos, documentos, para demostrar que era mi hija, pero no me entregaron su cuerpo”, relató Eligia Rodríguez.

Rodríguez señaló que su hija fue secuestrada por “Los Negros” a inicios de 1996
cuando se encontraba lavando su ropa en las orillas del río Perené. Según las
grabaciones de audio que los agentes de la Dirección Nacional contra el Terrorismo
(Dincote) registraban diariamente a través de los micrófonos que lograron introducir
en el interior de la residencia japonesa, Luz Villoslada lloraba todas las noches y le
decía a Cerpa Cartolini que quería ir a ver a su madre y a sus hermanos. Un agente
antiterrorista, que formó parte del equipo del Comité de Crisis que la policía constituyó
para enfrentar la delicada situación, dijo a El Comercio que “La Gringa” le contó a un
ex rehén que quería traicionar a Cerpa Cartolini y escapar junto con todos los 72
secuestrados.

El rehén la animó a salir juntos, a lo que la joven le dijo nerviosa que “no puedo
hacerlo. Si hiciera algo así toda mi familia sería asesinada por el MRTA”

(“La Gringa” tenia 17 años) EL COMERCIO, MARZO 30, 2001